Ellos salían desde hacía algún tiempo. Ninguno quería comprometerse, ni comprometer al otro. Ambos sabían que estarían juntos, y que les gustaba hacerlo, pero se permitían salir con otras personas.
Un día, mejor dicho, una noche, ella había planeado una salida que se canceló. Decidió llamarlo a él para salir. Le mandó mensajes, pero él no contestó. Lo llamó al celular, pero no atendió: sonó algunas veces y saltó el contestador. Ella pasó su noche sola, se dijo: "sin alarmarse".
A los pocos días, se vieron. Él le contó que el Sábado había salido con amigos, y que no se había llevado el celular. Cada vez, él había acudido a sus llamados, en sus ataques de soledad. Pero esa vez no.
Ella quiso saber si él había estado con otra. Pensó en decirle que se lo contara, después de todo, los dos acordaron tener libertad para estar con otras personas. Pero ella no dijo nada. Desde ese día, ella no volvió a llamarlo.
A la semana siguiente, ella recibió algunos mensajes suyos el fin de semana para verse, pero ella no contestó. Él no mandó más mensajes.
A las pocas semanas, ella conoció a un hombre, encantador. Comenzaron a salir. Ninguno quería comprometerse, ni comprometer al otro. Ambos sabían que estarían juntos y que les gustaba hacerlo, pero se permitían salir con otras personas....
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